El viaje
Hicimos una intervención conservadora, con un importante trabajo de recuperación de elementos existentes como escaleras, carpinterías, techos e incluso algunas piezas de mobiliario como la vitrina y el sofá del comedor. Contar con grandes profesionales y artesanos ha sido fundamental para preservar la identidad del lugar y lograr la armonía entre lo original y las nuevas intervenciones.
La cocina es uno de los espacios protagonistas, diseñada junto al equipo de Vonna Estudio, se planteó un mobiliario de aire minimal con detalles en mármol e isla central en madera. Esta estancia se corona con un maravilloso office con vistas al jardín, un rincón ideal para disfrutar de largas horas de tranquilidad.
El salón y el comedor, completamente conectados fueron objeto de una pensada redistribución que se adapta a las necesidades de la familia, creando ambientes fluidos y de desconexión.
La buhardilla, a pesar de que la intervención ha sido sobre todo a nivel decorativo, tiene un encanto muy especial, destacan el techo de madera y la carpintería existente.
La relación interior-exterior está muy presente en todo el proyecto, se refuerza con constantes guiños que introducen el jardín en el interior de la casa: el mural de la entrada (Paul Anton), el papel pintado del office (GPJ Baker) y los armarios habitación principal (Coordonné), los apliques Floreo del comedor, las lámparas colgantes de baño y vestidor…
Berta Sanz (Estudio del Paisaje) se ha encargado de todo el paisajismo del exterior, dando estructura y llenando de vida el maravilloso jardín salpicado de fuentes y pequeños aljibes, un espacio donde la naturaleza y el diseño conviven en total armonía.